Los demonios sexuales en Mulata de Tal de Miguel Ángel Asturias

XibalbáMulata de Tal, de Miguel Ángel Asturias es, a mi juicio, la novela más pulida de este autor. Sin embargo, es uno de los menos leídos en Guatemala.

Esto es lamentable, puesto que como guatemaltecos podemos gozar del privilegio de comprender y saborear este libro, mucho mejor que un sudamericano, por ejemplo, y mucho más que un lector que accede a él a través de una traducción.

Publicada en 1963, no gozó de tanta difusión en el país, debido al exilio del escritor. Además, su complejidad lingüística y novelística ha sido factor para que esta novela no sea precisamente la más popular de Asturias.

Mulata de Tal es la historia de Celestino Yumí, conocido también como Brujo Bragueta, quien hizo un pacto con Tazol, el demonio de las hojas de maíz seco (sí, como el maíz seco que se veían en las imágenes de la sequía que se difundieron la semana pasada para justificar el Estado de Calamidad), para que le diera riquezas. Sin embargo, la cambió por su esposa, Catalina Zabala. Se concretó el pacto, y Celestino fue poderoso por sus riquezas; ante la falta de su esposa, contrajo nupcias civiles con la Mulata de Tal, quien lo llevó a la ruina por sus caprichos.

Su primera esposa le fue devuelta por parte de Tazol y juntos y pobres de nuevo, emprenden un viaje a Tierrapaulita para convertirse en brujo y curandera, respectivamente.

Tierrapaulita está dominada por los demonios indígenas, principalmente Cashtoc. Y, estando ahí, estos diablos abandonan la ciudad, la cual es de nuevo habitada por los demonios católicos, especialmente Candanga.

Este es un argumento paupérrimo ante gran riqueza de trama que ofrece Asturias en Mulata de Tal. De hecho, la línea narrativa es lo de menos en la novela. Gracias a la ludicidad de la novela, existen mil y un aspectos que podrían ser comentados de la obra.

El primero, porque es la constante asturiana, la novela es una visión panorámica de la historia de Guatemala y las características de sus habitantes, desde lo prehispánico hasta nuestros días, pasando por la Conquista y Colonización, como un parteaguas traumático para el país. Al igual que en otras obras asturianas, estos hitos que cambian la historia se representan por desastres naturales, como es el caso de los terremotos en Mulata de Tal. Estrategias similares siguió en Hombres de Maíz, o en obras de menor extensión, como la fantomima Émulo Lipolidón o el poema Tecum-Umán.

En su visión, Asturias expone en Mulata de Tal su visión del cambio social en Guatemala a través de la religión. Solo que en vez de enfatizar en los dioses misericordiosos, para el autor es más correcto hablar de los demonios, puesto que en su visión la Colonia española nos trajo más bien la visión del Diablo.

De hecho, las visiones de los demonios indígenas y cristianos son diferentes, porque los primeros tienen por objetivo el exterminio de la humanidad, mientras que sus contrapartes occidentales buscan lo contrario, poblar el Infierno, y por eso pretenden el aumento de la población. Este tema lo extiende en Maladrón (1969), otra novela que enfatiza el cambio social religioso en Guatemala, y que lo ejemplifica con el culto a esta figura, y que se anticipa en Mulata de Tal.

Además, aunque pareciese que los demonios indígenas (como Tazol) son malvados, se nota que su intención es aleccionar a las personas, a través de experiencias negativas, tal y como le pasó a Celestino, quien aprendió por las malas sobre por qué no hay que ser envidiosos y avariciosos.

También, como parte de la estética asturiana, le interesa resaltar la interculturalidad del país (aunque cuando Asturias escribió este término aún no se utilizaba), es decir, señalar que los habitantes del país son culturalmente mestizos, y que poseemos tanto características indígenas prehispánicas, como occidentales, y que se incluyen otras mezclas, como las africanas, aunque estas en menor medida.

Sin embargo, en la lucha por ese espacio simbólico que en la novela se llama Tierrapaulita y que sería la representación de Guatemala, no se da en el campo bélico-militar-subversivo (como sí lo es en Tecum-Umán o en Hombres de maíz) sino que se da en el plano sexual.

La Mulata, personaje a la que hace referencia el título (a pesar de que desaparece por grandes ratos en la novela) es una sadomasoquista y probablemente transexual (o hermafrodita) y que su sexualidad está ligada a la idea del poder y el dinero. El libro, sobre todo al final, profundiza en la sexualidad, como cuando a Catalina Zabala se embaraza de Tazol a través del ombligo, o cuando la Huasanga le roba su sexo para ponérselo a unos cocos que tenían agua bendita. O la anciana que se desnudaba y se ponía carne en todo el cuerpo para que los perros le lamieran (especialmente en sus genitales), sin importar si la mordían (o más bien para que la mordieran, porque también era sado).

Esto se une con la idea de que la sexualidad es una trampa de los demonios (especialmente los cristianos) para seguir poblando la humanidad y llenar cada vez más los infiernos.

Esto supone que Asturias sea el precursor de la diversidad sexual en la literatura guatemalteca, que posteriormente se utilizara con mayor libertad por parte de Ana María Rodas (primero), los autores de los años setenta, como Luis de Lión (trasgrediendo sexualmente a las imágenes religiosas) o Arturo Arias (que también incluye a transexuales o zoofilia) y llegado a su culmen con los autores de la Generación X, en los cuales se encuentran ejemplos de incestos, sadomasoquismo, homosexualidad y pederastia.

De hecho, una de las claves que podría dar más pistas para descifrar esta obra es desde la perspectiva de la Teoría Queer.

La leyenda negra cuenta que durante la escritura de Mulata de Tal, Asturias había accedido a recibir terapia psicológica, para paliar sus hábitos de alcoholismo y para superar su primera ruptura matrimonial, y que en el tratamiento hasta podría haberse utilizado algunos métodos hipnóticos para elevar el estado de la conciencia al máximo. Aunque no esté confirmado (y no importa que se confirme) la lectura de esta obra tan densa y riquísima en su construcción, léxico y semántica, así como el exorcismo que hace de la sexualidad, podría indicar que esa leyenda sí es posible.

Sugerencias de lectura
Mulata1
Mulata de Tal es un libro difícil. Quizá no es el más adecuado para empezar con Asturias, que sin duda es un gigante de la literatura mundial y que de él habrá que leer no solo esta sino que casi toda su obra.

De hecho, me permito enumerar las obras de Asturias, según su necesidad de ser leídas. Hay un poco de trampa, porque la Trilogía Bananera deberían ser libros individuales, pero para enumerar más libros los reuní como si fuesen uno solo. Bajo la agrupación de “Fantomimas” reúno a todas esas obras de menor extensión, que son una mezcla entre teatro, poesía y narrativa, y que incluye a Émulo Lipolidón, Rayito de estrella, Amores sin cabeza y otras más. Y Week-End en Guatemala la incluyo como libro completo, aunque más bien hubiese querido poner solo el cuento de Torotumbo.

Pero para atajar las críticas que podría generar esta lista de libros mínimos de Asturias, basta con decir que hay que leer estos y más. Y que no debería ser un listado de diez sino de veinte o veinticinco libros. Pero para seguir la moda de los Top 10, ofrezco esta lista:

 

  1. El Señor Presidente
  2. Mulata de Tal
  3. Hombres de maíz
  4. Viernes de Dolores
  5. Soluna
  6. Leyendas de Guatemala
  7. El Alhajadito
  8. Fantomimas
  9. Trilogía bananera (Viento fuerte, El Papa Verde, Los ojos de los enterrados)
  10. Week-End en Guatemala
Anuncios

2 comentarios en “Los demonios sexuales en Mulata de Tal de Miguel Ángel Asturias

  1. Me parece un análisis demasiado interesante. Precisamente desde lo cuir cuestionaría alguna de las categorías que utilizas como transexual y hermafrodita que no son lo mismo. Y la Mulata definitivamente no era ninguna de las dos, no tenía vagina pero usaba el ano para darse placer. Quizá es una demonia cuir.
    Me gusta pensar en Asturias como el precursos en la literatura de la libertad sexual. Mesita.

  2. Gracias, Rebeca. La verdad es que no sé qué era la Mulata. Lo interesante es que la Mulata y todos los personajes eran diversos sexualmente. Yo tengo muchas dudas sobre el libro, porque da para múltiples interpretaciones, y esa es una de las riquezas de la novela.

    Gracias por venir y comentar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s